Hace muchos muchos años, cuando creíamos que Clint Eastwood solo sabía pegar tiros, fumar puritos o girar la cabeza bruscamente y escupir, se estrenó una película llamada Los puentes de Madison County. ¡Qué sorpresa descubrirle como un hombre atractivo! Y más que por su físico, que era el de siempre (carita de chupar limones, cuerpo rígido, pelo-whisky), lo que resultaba más fascinante era que fuera un fotógrafo National Geographic. Dios, ¡qué glamour!

Aunque por lo visto no es oro todo lo que reluce. The photo society nos recuerda que ser miembro de este club es muy duro. Y si no, veamos algunos de los percances que han sufrido:

Disentería (20) – Dengue (1) – rociadas de gases lacrimógenos (2) – infecciones de heridas (30), caídas de helicópteros a un volcán porque se suelta el cinturón (2) – mordeduras standard (3) – robos (5) me parecen pocos– toxinas extremas, no se que son, a lo mejor es cuando tienen que comer en un MacDonald’s  (3) – ceguera por avispas (1) – ataques de Cobra, la verdadera serpiente, no la cobra como la conocemos nosotros (1) – estampada en el océano con parapente (1) – caída de un andamio (1) jaja qué loser – deshidratación severa (19) – huesos rotos (1) me parece una cifra milagrosa – enterramientos en alud (2) – congelación (29, 23 de una misma persona) me parece vicio – ataque de Candirú, pez pene (1) ya sabéis por dónde entra

¿Pero qué se necesita para ser un fotógrafo National Geographic, a parte de mucho valor después de ver lo del Candirú? Porque buenos fotógrafos hay muchos, pero para ser “uno de ellos” se necesitará algo especial, digo yo. Según Kent Kobersteen, antiguo director de fotografía de National Geographic Magazine, la clave está en una combinación de inteligencia, pasión, madurez e instinto. Bien, gracias Kent. Creo que con eso en realidad podemos triunfar en absolutamente cualquier cosa. Esperábamos algo más específico. Quizás os aporte más información sobre la grandeza de sus trabajos algunos posts que hemos escrito en este blog. Los tenéis todos aquí.

En fin, que sin tener yo nada en común con una ama de casa de Iowa mantengo una gran fascinación por los fotógrafos de esta revista. Espero que su Unidad de Seguridad Laboral se ponga las pilas y mejore sus condiciones para que sigan creando tan maravillosa publicación 125 años más.

Captura de pantalla 2014-11-01 a la(s) 12.47.56