No, no he ido demasiado lejos con el título: desde mi humilde punto de vista, ésta es la mejor cámara jamás fabricada. No es perfecta, pero es mejor de lo que nadie haya hecho jamás.

Ahora se está popularizando entre los coleccionistas por haber sido la última Nikon mecánica (fabricada de 2001 a 2006, esta cámara es moderna a pesar de su aspecto), lo cual es una pena porque los precios no hacen más que subir gracias a gente que lo único que quiere es guardarla impecable en su caja original para dentro de 10 años venderla más cara o para ponerla en una vitrina, lo cuál va absolutamente contra la raison d’etré de esta maravilla electo-mecánica.

Genealogía:
– En 1977, Nikon introdujo la FM (hablaré de ella en futuros posts), que era una versión más económica de la línea profesional de Nikon (en aquél momento, la F2, de la que también hablaré en el futuro). Tenía velocidades de 1 segundo a 1/1000 + B y era complétamente mecánica, no necesitaba pilas para funcionar (salvo para el fotómetro, indicado con tres leds) y sólo funcionaba en modo manual.
– En 1978 se introdujo la FE, era básicamente una FM con modo de prioridad de abertura (A). El fotómetro era de aguja (no leds, como el anterior) y en caso de quedarse sin pilas, sólo podía disparar a una velocidad de 1/90. Velocidades de 1/1000 a 8 segundos + B.
– Era 1982 cuando se introdujo la FM2, en esencia una FM con velocidad máxima de 1/4000 (además de otras mejoras técnicas que no entro a considerar). Dato curioso: a Steve McCurry le bastó para hacer la foto de la niña afgana, otro ejemplo que añadir a la idea de que la cámara nunca importa.
– Llegamos a 1983 y se empieza a vender la FE2, una FE con velocidades de 1/4000 a 8 segundos + B (además de otras mejoras)
– Aparte, se introdujeron las FM10 y FE10, pero estas no las fabricaba Nikon, sino Cosina, en esencia eran versiones modernas (de los años 90) de las Nikon FM y FE originales.

La FM2 permaneció en producción hasta 2001 (la FE2 se descontinuó en 1987) y entonces, en 2001, apareció la FM3a. Se fabricó hasta el 2006 tanto en color negro como cromado.

La Nikon FM3a fue una mezcla de la FE2 con la FM2 en el sentido más estricto. Lo realmente increible de esta cámara se encuentra en su obturador, de tipo electro-mecánico: funciona en modo “A” (prioridad de abertura) si así lo queremos, como una FE2 y entonces el obturador es operado de forma electrónica por pilas, pero si se acaban las pilas o se frien los circuitos, la cámara puede operar en todo el rango de velocidades de 1/4000 a 1 segundo + B de forma completamente mecánica igual que haría una FM2. Pocas cámaras han conseguido esto, sólo puedo pensar en la Pentax LX (que podía operar de 1/2000 a 1/60 sin pilas, no hasta 1 segundo como ésta).

Veamos la cámara para ir contando de ella. Es intuitiva a más no poder, todo está donde uno espera que esté:

En la parte superior, a la derecha del prisma:
– Dial de velocidades: Rango de 1/4000 a 1 segundo y B. En A está en modo automático (prioridad de abertura), queda fijo ahí, para poner otra velocidad, se aprieta el botón del centro y se mueve.
– Disparador: nada que decir, si se aprieta un poco se activa el fotómetro – siempre que la palanca de avance no esté “plegada”, como se ve en la foto -, si se aprieta al final, hace la foto. Tiene rosca estandar para cable disparador.
– Palanca de avance: avanza la película y sirve de “on / off”, mientras está pegada, el fotómetro está desactivado, cuando se mueve de esa posición, se activa.
– Doble exposición: una pequeña palanquita al lado del avance, a la derecha. Si se aprieta mientras se mueve la palanca, se carga el obturador sin avanzar la película, exponiéndose dos veces el mismo fotograma. Es imposible pulsarlo sin querer.
Y a la izquierda:
– El mando de rebobinado. Si lo levantamos, abrimos la parte trasera para meter o sacar la película.
– El ISO, que se puede ajustar de 12 a 6400 además de una posición DX.
– Ajuste de compensación de exposición, de +2 a -2 en intervalos de 1/3. Para esto, se aprieta el seguro (botoncito metálico a la derecha).

Dentro del visor, cuando uno mira – siento no haber podido hacer fotos de esto -, se muestra, en la parte superior el número f (siempre que usemos objetiivos AI o AI-S), a la izquierda, una escala de aguja con las velocidades de 1/4000 a 1 segundo sobre fondo “transparente”. La aguja negra se mueve indicando la velocidad que la cámara selecciona. La que tenemos seleccionada, aparece por medio de una barra azul que se desplaza por encima de la escala. Por defecto aparece arriba, en A (una posición con fondo rojo, además de B, no transparente). Si queremos trabajar en modo manual, sólo hemos de hacer coincidir la aguja con la “barra” azul.
Aquí se ve claro: http://files.joshmadison.com/fm3a-screen.gif
En la parte superior, si trabajamos con flash, se ilumina el símbolo del flash cuando éste está listo y si tenemos puesta alguna compensación de exposición, se iluminará el símbolo de compensación de exposición para avisarnos de que está en algún punto diferente de 0.
Las pantalla de enfoque son intercambiables. La incluida con la FM3a por defecto es la K3, que está optimizada para f2, no se pondrá más clara si usais un objetivo f1,4 por ejemplo.
La magnificación con un objetivo de 50mm enfocado al infinito es de 0,83.

En la parte trasera lo único destacable es el botón de bloqueo de exposición (AEL) que está donde caería el pulgar derecho. Mientras lo pulsemos, la aguja se “congela” dentro del visor indicándonos que esa es la exposición que se hará.
También se ha puesto una ventanita para recordarnos el carrete (antes, hasta la FM2, había que poner el cartón de este en una parte metálica).

En el frontal:
– Botón para quitar y poner el objetivo.
– Botón para la previsualización de la profundidad de campo.
– Temporizador, que además sirve como bloqueo del espejo (cuando empieza a funcionar, se bloquea el espejo y se cierra el diafragma)
– No se ve, pero a la derecha (visto de frente) de la montura, hay un botón que, al usar flash, automáticamente crea una compensación de -1 para el flash al apretarlo.

Debajo está el compartimento para las pilas (2 de 1,5V o una de 3V) y el botón para rebobinar la película. Además de la rosca para trípode y el contacto para engancharlo con el avance automático MD-12 (que aumentará considerablemente el tamaño y peso de la cámara).

Y poca cosa más puedo decir, es una cámara completamente mecánica, fabricada en aleación de bronce. Pesa unos 600gramos sin objetivo pero es muy pequeña (comparada con cualquier reflex actual)

Cosas que habría cambiado (puestos a desear, tonterías incluidas):
– Quitar la ventanita de la parte trasera: una chorrada, pero tengo la paranoia de que por ahí entrará luz en algún moemento.
– Quitar la doble exposición: es sólo porque jamás lo he usado y dudo que jamás lo haga, pero no me molesta ahí.
– Añadir alguna iluminación adicional en la pantalla: como lo que hay tras la aguja es transparente, si hay poca luz, a veces no se ve que velocidad ha cogido. Lo único que se puede hacer es bloquear la exposición y dirigir la cámara a algo más claro para poder verlo bien.
– Bloqueo del espejo: a pesar de que el temporizador lo hace, habría preferido uno “de verdad” como el de la F2.
– Visor del 100%: sólo por decir pijadas, un 93% es genial.
– Prismas intercambiables: como la F2. Es una de esas cosas que nunca se usan, pero a veces es divertido – o útil –  para mirar desde la cintura o desde el suelo.

Dejando de lado todo eso, que no son más que cuatro pijadas, es una cámara maravillosa y de las más inteligentemente diseñadas que he visto. Además, es pequeña, robusta y fiable (la mejor cámara para viajar, desde mi punto de vista). Me reconozco como un auténtico fanático de esta cámara.

Quien quiera una, que empiece a ahorrar, aunque tampoco es tan cara comparado con lo que se pagaría por una reflex digital actual. Rondan entre los 400 y los 700 euros, dependiendo del estado. Buscad alguna fea (como la mía, que los coleccionistas no la querían porque había perdido pintura en la parte trasera y sobre los enganches de la correa) y conseguireis algo barato, muy barato para la maravilla que obteneis. Ponedle un objetivo fijo Nikon (o, quien tenga mucho dinero uno Zeiss) y tendreis una herramienta casi nueva (10 años para una cámara así no es nada) que durará muchos años.

He tenido muchas cámaras, comprando unas tras haber vendido otras, pero puedo decir – y es la primera vez que me pasa esto con una cámara, atentos a cuánto me gusta – que jamás me desharé de ésta. Para mí, es la definitiva, internet queda como testigo (los que me conocen seguro que se estarán riendo al leer esto, pero me da igual).