¿Hartos de ver siempre lo mismo? ¿Cansados de dar vueltas por Flickr? ¿Hasta los mismísimos de Cartier-Bresson? ¿Ávidos de inspiraciones y sensaciones fuertes? ¡Este es vuestro post! Aquí os traigo los diez fotógrafos que me han dejado muerta por un motivo u otro. Un no parar de flipar y de pensar… ¿lo hicieron en serio o me están vacilando? A ver qué os inspiran.

1. Cristina García RoderoEn todos los saraos.

La primera española en Magnum. He llegado hasta ella a través de “La maja desnuda”, una fotografía de los carnavales de Ciudad Real que aparece en el libro “España, fiestas y ritos”. Buen ojo la amiga Cristina, en nuestras fiestas mayores puede encontrar tema hasta que decida retirarse. Porque otra cosa no… pero creatividad no nos falta. Que si la Tomatina, que si tirar una cabra campanario abajo, que si prenderle fuego a la cola del burro, que si darle en el culo a las vaquillas con un periódico… Lo que quieras, aquí de diversión entendemos un rato largo.

¿Es el mismo pelo el de la peluca que el del parrusito?

La encontraréis en papel en las mejores librerías y su obra está repartida por el Reina Sofía y el Getty Museum de California (entre otros distinguidos lugares).

Con todo lo que ha visto y verá, no me extraña nada esta cara

2. Philippe Halsman. Siempre en suspensión.

La mayoría de sus fotos desprenden energía, humor, alegría de vivir, movimiento. Yo le admiro por el entusiasmo que lanza al mundo y que si se lo permites te contagia. Fotografió a grandes personajes como Alfred Hitchcock, Woody Allen, Albert Einstein, Marilyn Monroe…. ¿detectáis un patrón ahí? Grandes genios cada uno en lo suyo, pero “casualmente” conocidos por no andar muy finos.  Como es eso de que Dios los cría

Una de sus fotos más famosas es esta de aquí abajo, Dalí atómicus. Para conseguir esta imagen se necesitaron: una silla, tres gatos vivos, hilo de pescar, agua y muchas bayetas. También veintiséis intentos y cinco horas de trabajo. Más bricomanía aquí.

No quiero saber el pifostio que montaron entre toma y toma

Pasaos por la web de Halsman, está muy bien. Limpita, ordenada, sin pretensiones y con grandísimas fotos. La serie Jumps es maravillosa, pero no os perdáis Nudes/Experimental. Te ríes con ganas ante su audacia, ¿quien no querría hacer un mix con las caras de Marilyn Monroe y Mao-Tse-Tung? Épico!!

3. Ouka Leele. Bárbara en su hogar.

Fotografiar y colorear, ese era su sistema y lo que la hace peculiar. Que te puede gustar o no, pero es una propuesta maravillosamente cromática, alegre y optimista. Poesía visual lo llama ella y me parece muy inspirador. Su obra, expuesta en las más destacadas ciudades europeas, te invita a mirar el mundo con los ojos llenos de pigmento y a crear tus propios juegos.

Limones, de la serie “Peluquería”

Veo en su Facebook (qué moderna, ¡si es de cuando la Movida!) que en febrero 2014 expone en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. A ver qué se cuenta.

4. Yasumasa Morimura. El apropicionista.

Ah! Oh! ¿Apropicionista? ¿Qué es eso? Pues elegir imágenes clásicas de la cultura occidental y rehacerlas a tu manera. Claro que sí, ¿acaso no es de todos la cultura? Sus reinterpretaciones en forma de pintura y fotografía son dignas de revisión: Frida Kahlo, Goya, Van Gogh, se atreve con todo. Me ha parecido reconocer hasta una Menina.  Y viendo todo lo que hace de repente me apetece muchísimo disfrazarme y probar autorretratos muy locos. Voy a ver qué encuentro en el armario.

La Garbo según Morimura. Un gran trabajo de cejas

Dedicadle unos minutos a su osadía, no os dejará indiferentes. Yasumasa ha estado expuesto en el Andy Warhol Museum de Pittsburgh hasta enero de 2014 pero podéis tenerlo a él y a sus alter egos forever descargando el iBook por un precio muy razonable.

6. Boyd Webb. Fotoinventor.

Qué concepto más genial, fotoinventor. Me encanta, me sugiere todo un mundo de posibilidades. Mucho más allá de ver y disparar. Puedes crear, transmitir, transgredir… porque no es algo que ya está ahí, tú lo haces como quieres. La misión en la fotografía y quizás en la vida de este neozelandés es dejarte perplejo.

¿Mande?

Esta se titula “Corral” ¿?

Hace unas cosas muy raras, yo no os las se explicar, pero a lo mejor vosotros lo entendéis. Como me deja totalmente descolocada no se qué sugeriros, ayudadme un poco.

5. Michael “Nick” Nichols. Especialista en animales.

Uno de los fotógrafos más importantes de vida salvaje. Se me ocurren pocas cosas más difíciles de fotografiar que animales domesticados o no. Creo que la paciencia y el tesón no están en mi lista de cualidades, así que si me lo permitís seguiré con las flores. Mientras tanto todos podemos intentar ser más creativos en el zoo, por ejemplo.

Wow!

Qué maravilla de luz

A mi esta foto de Jane Goodall con un gorila me hace recuperar la fe en la raza humana en general, la fauna en concreto y la supervivencia de La Tierra. Aisssh…. Gracias Mike, muy merecido trabajar para National Geographic.

7. Sandy Skoglund. Fotógrafa, escenógrafa y escultora.

Su web está más desfasada que Agatha Ruiz de la Prada, pero que eso no os eche para atrás. Sus fotografías cotidianas e inquietantes a partes iguales os harán reflexionar sobre nuestra forma de vida.

¿Quién no se ha sentido rodeado de zorras en alguna ocasión?

Qué hacer con esto, pues no se…. ¿Llenar vuestro salón de grullas de origami y sacar unas Polaroids?

Con este collage os hacéis una idea de su rollo

Podéis encontrar a Sandy en el Museo de Fotografía Contemporánea de Chicago y en el Museo de Arte Contemporáneo de San Francisco. Y en plan más asequible, los libros de sus exposiciones están en la biblioteca.

8. Robert Longo. Adorado por el gremio de osteópatas.

Es el director de Johny Mnemonic, truño descomunal película de los 90 que protagoniza Keanu Reeves. Pero no vamos a tener eso en cuenta. Porque Longo como fotógrafo es muy bueno. Una de sus obras más famosas es Men in the Cities, totalmente dinámica, gestual y sugerente.

Y anti-ergonómica, estas posturas no pueden ser buenas para el cuerpo.

Os propongo que la visionéis mientras escucháis esto. Te metes mucho más, estás in the mood. Venga, coge la cámara, haz que tu modelo se contorsione, ¡qué caray! ¡hazlo tu también a ver qué sale! :__)

9. Nobuyoshi Araki. Sexo, sexo y más sexo.

Maaaadere mía, cuánto exceso. Yo mirando por encima lo que hace ya me escandalizo. Pero si vosotros no sois tan señoras que gritan uuuuuhhhhh como yo podéis dar una vuelta por su mundo. Aquí tenéis un documental que Youtube se encarga de advertir que es poco adecuado según para quién.

He leído que Araki consumía más de 80 carretes diarios. Espero que haya parado, qué abuso, tengo entendido que ya no se fabrican tantos. Por cierto [publicidad] película de color disponible en la tienda Sales de Plata.

10. Anna y Bernhard Blume. La pareja ideal.

No es que practicaran la fotografía, es que se diría que vivían en ella. Yo no sé qué pretendían, pero lo que está claro es que en su casa había de todo menos aburrimiento. Si esto no es vivir la vida y la fotografía plenamente que baje Daguerre y lo vea. A mi personalmente esta serie me desasosiega un poco.

O la miro a intervalos cortos o me tomo una Biodramina©

Podríamos debatir con unas cervezas y unas bravas el objetivo de las fotos de los Blume. O incluso nos las podríamos tirar por la cabeza y hacer un buen reportaje. A estas alturas todo vale. 

Y hasta aquí hemos llegado. ¿Qué? Estaban muy creisi, ¿Sí o no? ¿Conocéis más genios locos? ¿Alguien a quien admiráis porque está fatal de lo suyo pero a la vez os inspira y os hace desear que sea sábado para coger la cámara y disfrutar como locos? ¿Sois vosotros mismos los “idos de olla”? ¡MARAVILLOSO! Compartid vuestras locuras :) 

Foto destacada: Anna y Bernhard Blume. Constructivismo trascendental. 1993. Gelatinobromuro.

Fuentes: Wikipedia, ABC de la Fotografía (Ed. Phaidon), webs de los autores.